jueves, 7 de diciembre de 2006

Cormac McCarthy

Hace poco le recomendé a Bibi la novela No country For Old Men, que en España han traducido espantosamente como No es País Para viejos.

Su autor, Cormac McCarthy, era hasta hace quince años un desconocido. Nació en Tennesse, en 1933, y hasta 1992 -año en que ganó el National Book Award por All The Pretty Horses- anduvo escribiendo y vagabuendeando por medio Estados Unidos. No obstante, hay poca información sobre él. Sólo ha concedido una entrevista, y de ella uno saca má sbien datos esbozados que plenamente sólidos. Afirma que desde siempre supo que sería un gran escritor, pero que ignoraba de qué iba a comer mientras tanto; curiosa ironía que la vida sólo le fuese propicia a partir de los 60. Entre medias publicó cuatro magníficas novelas (La Oscuridad Exterior, El Guardián del Vergel, Hijo de Dios y Sutree) con los que se llenó de premios pero no de fama ni de lectores. Después publicó Meridiano de Sangre, violentísimo y apocalíptico libro que se adentra en el problema del Mal, de la Violencia y de la razón de la Destrucción. Quizá el término "adentrar" se quede escaso: se acerca salvajemente a una Revelación sobrenatural.
La crítica, en su momento, no le hizo caso. Ahora se lo sitúa a la altura de Shakespeare o Moby Dick.
Con el antes mencionado All the Pretty Horses inició su Trilogía de la Frontera, que completan En La Frontera (mi favorito de toda su obra, por cierto) y Ciudades de la Llanura, posiblemente su libro más flojo.
Ocho años después publicó No Country for Old Men, y ahora acaba de sacar The Road, libro que la crítica norteamericana -esta vez sí- ha situado como la más excelsa del autor. Por desgracia tardará un año en llegar a España traducida. The Road ha vendido 150.000 ejemplares en sus dos primeras semanas a la venta en EEUU.

En cuanto al que aquí nos ocupa, No es País Para Viejos, lo he leído dos veces y, al amrgen de la opinión oficial -que es muy favorable- me parece un gran libro. Carece de la descripción exhaustiva habitual en su prosa pero se interna por los mismos caminos. Es increíblemente fácil de leer, muestra de nuevo una violencia salvaje, los personajes son sólidos como un pedazo de oro macizo, representa un mundo cuya desazón se transfiere en cada página, y desarrolla la trama con diálogos mucho má sdirectos de lo que había hecho antes.
La trama es sencilla: Un hombre llamado Moss descubre un cargamento de droga en el desierto, junto con dos millones de dólares. Alrededor, mexicanos muertos en un tiroteo entre cárteles. Se lleva el dinero y huye. Pero le siguen el rastro. Entonces cada cártel pone en marcha a su gente. Por un lado, Chigurh (que debe pronunciarse como azúcar), un asesino a sueldo que dispara -literalmente- a todo aquello que respira. Por otro, Wells, un ex compañero de Chigurh y ahora su enemigo. En medio, un Sheriff de setenta y cinco años que ve que tanta violencia le desborda, y se siente incapaz de encontrar un lugar en el caos.

La están adaptando los Cohen (con Tommy Lee Jones, Javier Bardem y Woody Harrelson), pero este libro es una puta obra maestra.

Lo tenéis en inglés por diez euros y en español por 18.

Y si no le dan el Nobel a este hombre me quemo a lo bonzo frente al O´Nabo.

1 comentario:

chiguaca dijo...

Yo lo estoy comenzando a leer en su lengua original, que ademas de ser mas puro que una pobre traduccion, me sirve para "improve my english".
Eso si, no lo bajeis del emule eh? ejem ejem...